Habitantes de la zona centro de Nueva Rosita señalan que la omisión del alcalde Ríos pone en riesgo la integridad de estudiantes; urgen intervención inmediata

Por: María Rodríguez

LA PRENSA

NUEVA ROSITA, COAHUILA. – Lo que debería ser un entorno seguro para el aprendizaje, se ha convertido en un foco de infección e inseguridad. Vecinos y padres de familia del sector centro denunciaron la alarmante desidia de la administración municipal encabezada por Óscar Ríos Ramírez, ante la acumulación de basura y la presencia de personas con adicciones en las inmediaciones de un jardín de niños.

EL FOCO DE LA DENUNCIA

El problema se concentra en el cruce de las calles Quebrada y Mineros, justo en el paso obligado hacia el kínder ubicado detrás de la escuela Ramos Arizpe. Los habitantes señalan que, a pesar de los constantes reportes, la autoridad municipal ha hecho oídos sordos a una situación que califican como una «bomba de tiempo» para la salud y seguridad de los menores.

INSALUBRIDAD: El área se ha transformado en un vertedero clandestino donde la basura acumulada genera olores fétidos y fauna nociva.

INSEGURIDAD: La falta de alumbrado público ha convertido este punto en un refugio para personas que consumen sustancias ilícitas, exponiendo a los niños que transitan por ahí a temprana hora o por la tarde.

«NO ES POLÍTICA, ES PROTECCIÓN»

«Este mugrero ya tiene mucho tiempo. Es una pasada obligada y no es justo que nuestros hijos tengan que esquivar basura y gente malviviente para llegar a su escuela», manifestó una madre de familia afectada.

La molestia ciudadana se agrava al observar que el municipio prioriza la instalación de luminarias y servicios en otros sectores, dejando en el abandono este punto crítico. Los vecinos enfatizaron que su reclamo no tiene tintes políticos, sino que nace de la urgencia de proteger a la infancia de Nueva Rosita.

Publicado por Iris Camila Beltran