Por Lilia de la Fuente

POPANA CALDERON

NUNCA SE IRA,

Porque no será olvidada.

Y ELLA ESTARA EN LOS

CORAZONES DE LOS MONCLOVENSES,

     FAMILIARES Y AMIGOS.

Hace ya muchos años que

Conocí a POPANITA…

Pero cuando más la recuerdo

FUE CUANDO SU MARIDO

El DR. Carlos Valdés Hernández fue Presidente

Municipal de Monclova

PERIODO 1967- 1969.

Creo sin temor a equivocarme,

Que fue de las primeras Damas del municipio con tanta belleza, categoría…

Y espíritu de Servicio Social

Inigualable…

Para su marido y Propinita

 Fue de esas mujeres que con

Su apoyo hacen lo que dice el dicho, “A un lado de un

Hombre importante, esta

Una gran MUJER”

POPANITA… Formo con Chale

Una gran Familia, procrearon 4 hijos. CARLOS, LOURDES, AGUSTIN, FABIOLA Y LINDA.

Fue más que un ama de casa.

Fue una amiga de sus hijos, una gran Abuela…

POPANITA DECIA QUE EN

MONCLOVA FUE MUY FELIZ

Feliz y Segura…

Sus nietos y bisnietos no

Podrán jamás olvidarla.

POPANITA, CAMBIO DE LUGAR… pero seguirá aquí

En las memorias, en los corazones, en los archivos

De la HISTORIA DE MONCLOVA Y DE COAHUILA.

X

Recuerdo que era muy buena cocinera, hacia ricas galletas

Y pasteles… y su hija LINDITA

La cuido los últimos años de su vida con un Amor

Indescriptible y una atención

Inigualable…

Mi admiración para toda esa familia producto del AMOR

De una pareja inolvidable…

Los dos pasaron a mejor vida. CARLOS… Y POPANITA AHORA.

Levantaron su vuelo

CON ALAS HUMANAS…

Derechito al cielo…

POPANITA DESCANSA

EN PAZ.

Y, A LA FAMILIA… DIOS

La sostiene con su consuelo.

Con fe y Esperanza de volver a encontrarse algún día.

AMEN.

A los AUSENTES

Mis humildes versos.

X

Quiero que se escuche

Por doquier mi Canto

Mi DOLIDO pésame,

Mi triste quebranto.

Sentido homenaje

Que con ARMONIA

Riego con mi llanto,

 Su tumba este día.

Hoy no estoy de fiesta…

Voy al Camposanto,

No siento alegría…

Solo mi quebranto.

Transformarse todo

Verlo yo quisiera

Y en vez de la cruz…

MIRAR SU SEMBLANTE

Y SU CABELLERA…

En vez del túmulo, su cuerpo viviente, y mirar quisiera…

Sus labios sonrientes.

Imploro, suspiro, me postro

En la Cruz, elevo mis manos Al inmenso cielo, rogándole  A DIOS  que estés en el cielo.

Allá con JESUS.

Te ofrezco mi vida, bendito señor, porque me concedas

Tan solo un instante escuchar su voz…

Publicado por Mauricio