Por Lilia de la Fuente

A MI QUERIDA MONCLOVITA LA BELLA.

HONOR AL PROFESOR

AUTOR ERNESTO DE LA FUENTE RUIZ.

Tus nogaleras frondosas

Que tenías por millar…

Hicieron de ti Monclova

Paraíso terrenal…

Y nos dejaste en recuerdo

Aquellos tiempos felices

Que no podremos borrar.

¡Hoy!  Seguimos adelante

Con pujanza desbordante

Como ciudad industrial…

Y de tu gente valiosa,

Cuidadosa y hacendosa,

Con millares de atributos

Que es imposible contar;

Quiero decirte Monclova

Que eres apapachadora,

Querendona, soñadora,

Romántica y especial.

Lágrimas de nuestros ojos

Humedecen esta tierra

Que ha perdido su verdor…

Aquellas limpias campiñas

Y sus nogales en flor…

Que prodigaron descanso

Bajo su sombra y olor

Y no se diga el sabor.

El olor de aquellos campos

Y su riqueza frugal

Las extrañamos… ¡caray!

Se alejaron esos tiempos

Hoy miramos nueva gente

Que llegaron hasta tí

Por tu riqueza industrial.

Altos Hornos de Monclova,

Excelente fundidora,

Como ella no hay otra igual,

Te volviste más famosa

Aquí en este continente,

¡Digna de un primer lugar!

¡Mi Monclovita ideal!

Vida nueva, renovada,

Experimentó tu cara

Orgullosa bien amada,

¡Mi Monclovita soñada!

Y canjeaste tus olores

Y tu cielo despejado,

Por carbón y metal fraguado.

Tus altares franciscanos

Escucharon al Arcano

Y al nativo del lugar,

Que lagrimas derramaron

Sin dejarte de adorar.

Imagen nueva presentas,

Creces con modernidad,

Confundida en el momento

Mi Monclovita industrial.

Sufres cuando ves partir

A la gente a otro lugar

Y te quedas sollozante,

Abatida, delirante,

y agarras otro dogal,

¡Oh tierra maravillosa!

¡Orgullosa y ejemplar!

Xochipilli parques hermosos…

Hombres con fe en nuestra tierra,

Nos los pudieron legar,

También tu museo Pape…

Obra tan monumental,

Así como el Polvorín;

Me recuerdan tu historial.

Si yo querida Monclova,

Tuviere oportunidad

Después de muerto regresar,

¡Escogería de nuevo

Venir a ti mi adorada

Y lo haría sin pensar!

Vuela, vuela palomita,

Párate en aquel nogal,

Después de dar una vuelta

Por mi gloriosa ciudad…

Que sigue siendo dichosa,

Laureada tierra ancestral;

¡Mi Monclovita la bella!,

¡Hoy! Mi Monclova industrial.

Publicado por Mauricio