Más de 400 militantes y simpatizantes respaldaron la renovación del comité municipal, destacando la unidad y el compromiso del partido con las comunidades rurales y urbanas del municipio

Alonso Crisante

LA PRENSA

OCAMPO, COAHUILA.– Con gran participación y entusiasmo priista se llevó a cabo el Consejo Político Municipal del PRI en Ocampo, donde la unidad se hizo presente con la asistencia de más de 400 militantes y simpatizantes de todos los seccionales del municipio y de numerosos ejidos.

La consolidación del tricolor se reflejó en un ambiente lleno de porras, aplausos, matracas y tamboras que resonaron en el Salón Margarita, durante la llegada del Presidente Estatal del PRI en Coahuila, Carlos Robles Loustaunau, la primera priista de Ocampo, Adriana Valdéz López, y Sergio Sisbeles, quienes fueron recibidos con muestras de alegría, calidez y respaldo total a la unidad del partido.

En el marco de este encuentro, Claudia Campos y Fernando Ortiz tomaron protesta como Presidenta y Secretario del Comité Municipal del PRI en Ocampo, una fórmula reconocida por su cercanía, compromiso y trabajo constante con la gente.

Las distancias que caracterizan al municipio no fueron impedimento para la amplia participación de militantes provenientes de Charcos de Figueroa, Chulavista, Boquillas del Carmen y diversas comunidades rurales, quienes se sumaron con entusiasmo a los priistas de la cabecera municipal y colonias urbanas.

Durante el evento, Lourdes Quirino, priista de toda la vida, expresó su respaldo a la nueva dirigencia, destacando la energía, unidad y el deseo de seguir fortaleciendo al partido en Ocampo. “Ocampo es su casa”, afirmó al saludar al dirigente estatal del PRI y refrendar su compromiso con la nueva etapa que inicia el comité municipal.

Con este Consejo Político y la renovación de su dirigencia, el PRI Ocampo reafirma su compromiso con las familias, demostrando que el partido sigue avanzando, trabajando y creciendo.

Porque ahí, entre su gente, está el corazón, el alma y la fuerza del PRI.

Publicado por Rocío Ledezma