No se le ve la intención a los nuevos dueños de pagar a los afectados, y junto a la quita del 94% de deuda a los acreedores, crea una mala imagen del grupo inversor

Alberto Rojas Carrizales

LA PRENSA

La deuda en salarios y prestaciones de Altos Hornos de México a su personal escaló a cerca de 80 millones de dólares, sin señales de que los nuevos dueños paguen incondicionalmente a los afectados que tienen más de un año sin ingresos de la siderúrgica. Esta omisión lo mismo que la quita de 94 por ciento de pago a los acreedores ha creado mala imagen contra el grupo inversor.

El 22 de agosto de 2023, el empresario Alonso Ancira aseguró en entrevista que el adeudo de nómina era de 27 millones de dólares, los cuales pagarían los nuevos dueños tan pronto el juzgador del Concurso Mercantil autorizara la celebración de una asamblea general de accionistas para consumar la transición del Consejo de Administración, lo cual aún no sucede.

De un adeudo estimado entre 220 mil y 230 mil pesos por trabajador, los inversores propusieron únicamente tres días de salario, equivalente a un máximo de 9 mil pesos, lo cual es considerado ridículo y descabellado por los trabajadores agraviados por la prolongada sequía en su economía personal.

El cambio de administración se mantiene en suspenso, pero ocho meses después de aquel mes de agosto de 2023, se estima que entonces el adeudo registra incremento hasta posicionarse en 81 millones de dólares equivalente a salarios y prestaciones equivalentes a aproximadamente a mil 375 millones de pesos.

Lo que se suponía era una parálisis transitoria en Altos Hornos de México porque en marzo de 2023 el grupo financiero -Argentem Creek Partners- rescataría la siderúrgica mediante inversión de 150 millones de dólares, se ha prolongado al grado que el análisis de los propios inversores estima que la inyección sería de no menos de 750 millones de dólares.

Pero el juzgador del Concurso Mercantil, Saúl Martínez Lira atajó la solicitud de cambio de propietarios en aquella ocasión, posición que mantiene al momento, en medio de una larga lista de preguntas sin respuesta, escepticismo y enfado de los trabajadores, incredulidad también de los diversos sectores de la ciudad.

A inicio de fin de semana el abogado Héctor Garza Martínez señaló que es notorio que los grupos inversores no han arriesgado un solo centavo de inversión con trabajadores ni acreedores, limitándose solamente a proponer sacar recursos de la propia factoría.

Publicado por Rocío Ledezma