Por: Lilia de la Fuente

Seremos esclavas

De un sistema

Comunista.

X

Escuchemos el eco de esa voz herida, que nos dice y nos

Trasmite con la publicidad.

Con esos espectaculares,

De millones de pesos que

Gasto y sigue gastando;

 El Gobierno Federal. Amlo,

Que con su dedo izquierdista,

Nos quiere imponer

A LA SHEINBAUM.

X

No dejemos el camino de

La Libertad.

NO DEJEMOS DE SER LIBRES

Porque entonces de que

Sirvieron las luchas y la sangre vertida por nuestros hermanos… Para darnos una  patria fértil llena de luz

Y de Paz.

Esas condiciones que nos están poniendo  supuestamente para ir a

Votar por una extranjera que

Nos está llevando de nuevo

A la esclavitud Comunista,

Son tan injustas que no debemos aceptar.

Porque los mexicanos y mujeres de nuestra tierra.

¡No vamos a votar, por

Ese partido, sin amor y sin

Bondad! como lo son los

Traidores a la patria.

Que nos amenazan y nos

Compran… aparentando que

Saben amar y no es verdad.

X

Ojala, no encuentren

APOYOS POSITIVA

Respuestas positiva de parte de los que aspiramos

LIBERTAD Y JUSTICIA

Para nuestros hijos.

X

El traidor tendrá su merecido

Y eso tendrán los hijos de

De ellos, los traidores.

X

No te salgas del camino.

Que nos dicta la decencia…

No traiciones a los tuyos

Que digna es… nuestra

Descendencia…

¡Viva Xòchitl Gálvez!

¡Viva México!

¡Viva JESÙS!

¡Viva el creador!

X

Hago este llamado a todos

Los mexicanos y a los Coahuilenses… porque aun

Es tiempo de salvar a México. De la esclavitud

Comunista.

Mujeres reprimidas

Levanten la frente…

Cumplan su misión

¡Despierten! ¡Despierten!

X

¡Jóvenes del mundo!

¡Escuchen Este Mensaje!

Así como la ingeniera

“Xòchitl Gálvez”

Salió adelante vendiendo Gelatinas y  pago sus estudio llena de Ilusión

 Para ser ALGUIEN…

Así tú, podrás lograr salir de la IGNORANCIA, ¡ignorancia

Maldita!. Que no nos deja ver la verdad…

Seamos arquitectos de

Nuestros destinos.

Podremos lograrlo si vamos a votar por Xòchitl Gálvez Mujer, ejemplo

 De mexicanidad.

Hasta Mañana

Publicado por Rocío Ledezma